sace_posgrado_argentina_actualizadoal1120_815637be0664cd4c3d09c861b8626b07

banner_jornada_medestetica_2019_8f64a42030753bc279f6cb531bb94779
 
 
Registro  ·   Contacto  

El portal de dermatología, flebología y medicina estética. Soleado
:: informes

ELECTROTERAPIA EN MEDICINA ESTETICA CORRIENTES INTERFERNACIALES Y ONDAS RUSAS

Las corrientes interferenciales son utilizadas en medicina a partir de las experiencias llevadas a cabo por el Dr. Nemec, médico europeo que investigó la acción de las corrientes eléctricas sobre el cuerpo humano. Estas tuvieron gran aceptación en países como Francia y Alemania, pero fue en la década de los años 1960/70 donde esta modalidad de electroterapia alcanzó un nivel de marcada importancia, haciéndose conocer en casi todo el mundo. La experiencia del Dr. Nemec sobrevino por necesidad de conseguir un tipo de onda eléctrica que consiguiera acceder a profundidades mayores que con otros tipos de corrientes estimulantes, así como permitir la aplicación de intensidades altas sin ocasionar molestias excesivas. El mecanismo intimo de la génesis de estas ondas eléctricas se encuentra en la coexistencia en tiempo y espacio de dos corrientes de alta frecuencia (1000 o 4000 Hz.), pero con una diferencia de 1 a 100 Hz. entre sí. Estos dos circuitos al ser aplicados sobre el paciente se interferían entre sí, dando lugar a la creación de una nueva corriente eléctrica resultante de la diferencia entre ambas, la corriente interferencial; así se consigue obtener frecuencias de estimulación variables desde 1 a 100 Hertz, que son las más activas, pero con las ventajas de las frecuencias mucho más altas. Es sabido en fisioterapia que las frecuencias de mejor nivel de estimulación son aquellas de hasta 100 Hertz. A medida que esta frecuencia aumenta (500, 1.000, 2.000, 4.000 Htz, etc.) la estimulación muscular disminuye, pero también lo hace la sensación molesta que percibe el paciente.

DIFERENCIAS DE LAS CORRIENTES
CLASICAS CON LAS INTERFERENCIALES

Las corrientes eléctricas clásicas utilizadas para estimular y activar diversos músculos, emplean una gran variedad de ondas, como son las: farádicas, exponenciales, rectangulares, diadinámicas, rusas, bifásicas pulsantes, galvanofarádicas, etc. Pese a la gran diferencia que existe entre estos tipos de corrientes, todos tienen en común las siguientes tres características:


• Son corrientes bipolares, es decir que disponen de dos polos, por lo que se aplican en mediante dos electrodos.
• La ubicación de los electrodos se hace de preferencia sobre las zonas de inervación o punto excitomotor.
• La estimulación del músculo deseado se produce cuando sobreviene la onda eléctrica o el tren de ondas, pero cuando cesa el estimulo eléctrico, también desaparece el estimulo muscular. Esta acción es la que permite obtener períodos repetitivos de activación y relajación muscular.

A diferencia de lo antedicho, las corrientes interferenciales constituyen un particular sistema de electroterapia, que por sus características de producción y efectos biológicos difieren sustancialmente de los métodos convencionales de estimulación bipolar, puesto que al tratarse de un sistema tetrapolar, la posición de los 4 electrodos determina la extensión del área a tratar. Asimismo, las corrientes inteferenciales poseen un efecto residual luego de finalizado el estimulo eléctrico, que es secundario al alto reclutamiento de fibras motoras.

Entonces, ¿cuáles son las ventajas funcionales de este tipo de corriente?


1) La utilización de frecuencias altas posibilita una disminución de la resistencia de la piel, mejorando la tolerancia sensitiva a las ondas eléctricas, lo que determina el uso de intensidades eléctricas ciertamente elevadas que pasan muy desapercibidas aún para pacientes sensibles.
2) Las ondas de estimulación alcanzan profundidades inaccesibles para las ondas bipolares clásicas.
3) Brindan la posibilidad de actuar en áreas de mayor extensión (por ejemplo sobre todo un grupo muscular), por ser una corriente tetrapolar.
4) Efecto residual, que favorece la perpetuación del tratamiento una vez finalizada la sesión.

CUALIDADES TERAPEUTICAS DE LAS
CORRIENTES INTERFERENCIALES

Dichas corrientes se caracterizan por tener una marcada acción excitomotriz, ya que de acuerdo a su particular mecanismo de generación, el estímulo despolarizante se produce en la intimidad del tejido muscular, ocasionando un masivo reclutamiento de unidades motoras. Dada las características de conformación de la interferencia eléctrica tetrapolar, se logra acceder a niveles de profundidad normalmente no alcanzados con otros sistemas de electroterapia. Esto da origen a una intensa acción muscular de característica singular, variando constantemente la intensidad de trabajo en forma oscilatoria y desplazando la movilidad alternativamente hacia los cuatro electrodos. En lo concerniente al sistema circulatorio, todas estas características hacen que al trabajar la musculatura estriada, se obtiene un efecto de bomba muscular, favoreciendo un incremento de la circulación venosa de retorno. Otro importante aporte de las corrientes interferenciales reside en la inducción de un marcado efecto analgésico que persiste mucho más allá de finalizada la sesión y que va potencializándose en sesiones sucesivas. Esta acción que es rápidamente comprobable, es ocasionada por un importante aumento del umbral doloroso y por la circulación constante de corrientes de alta frecuencia, que provocan un exceso de estímulos en las terminaciones nerviosas sensitivas, alterando y retardando la recepción de las señales aferentes.

EFECTOS TERAPEUTICOS DE LAS
CORRIENTES INTERFERENCIALES

Los aspectos anteriormente mencionados determinan que las corrientes interferenciales estén particularmente indicadas en el tratamiento de situaciones relacionadas con las patologías de origen muscular y circulatorio. Por tal motivo es aconsejado para tratar con mucha eficacia gran cantidad de afecciones del aparato locomotor, tanto post- traumática como degenerativa, y los trastornos estéticos más comunes como los relacionados con déficit circulatorio, flaccidez muscular, celulitis, y atrofia muscular.

1. Fortalecimiento muscular

Las corrientes interferenciales permiten acceder a niveles de profundidad normalmente no alcanzados con otros sistemas de electroterapia, lo que origina una acción muscular de características particulares al variarse constantemente la intensidad de trabajo en forma oscilatoria y desplazarse la movilidad alternativamente hacia los cuatro electrodos. Este notable fenómeno resulta de suma utilidad en el campo de la rehabilitación cuando el objetivo perseguido es lograr la estimulación de la actividad muscular procurando el fortalecimiento de la musculatura tratada, pudiendo aplicarse en los siguientes casos:


Artrosis (musculatura en desuso por dolor).
Síndromes por abuso (bursitis, tendinitis, etc).
• Periodos de inmovilización post-yeso.
• Procesos post quirúrgicos.
Contusiones y esguinces.
Rehabilitación deportiva.

2. Favorecimiento del retorno venoso

La estimulación en profundidad representa un importante estímulo circulatorio al favorecer la actividad de retorno venoso. Por tal motivo, el empleo de las corrientes interferenciales está indicado en los siguientes casos:


Anomalías circulatorias debidas a trastornos del equilibrio neurovegetativo.
Edemas post traumáticos.
Insuficiencia venosa.
Hematomas residuales.
Hemartrosis.

3. Analgesia

Las terapia interferencial posee un marcado efecto analgésico que persiste mas allá de finalizada la sesión y que se ve potenciado con el correr de las sesiones. Este fenómeno se debe a que las ondas interferenciales permiten una estimulación selectiva de las fibras nerviosas aferentes mielinizadas, dando origen a disminución del dolor. Para la obtención de estos efectos sensitivos resulta mejor el empleo de una frecuencia portadora de 4.000 Hz, pudiendo ser aplicada en los siguientes casos:


Procesos post traumáticos.
Mialgias.
Neuralgias.
Espondilosis.
Periartritis.
Neuropatías por atrapamiento.

4. Utilización en Estética

Las corrientes interferenciales se emplean para tonificar y modelar grandes masas musculares, siendo los músculos elegidos con mayor frecuencia los glúteos, isquiotibiales, abdominales, cuádriceps y aductores, no descartándose la estimulación en bíceps y tríceps a través del empleo de electrodos más pequeños. Las principales indicaciones de estas corrientes en el campo estético son las siguientes:


Flaccidez muscular.
Insuficiencia venosa.
Modelación de contornos corporales.
Analgesia post quirúrgica.
• Tratamientos pre y post parto.
Celulitis

CORRIENTES RUSAS

Las corrientes rusas fueron descritas y estudiadas por el profesor Kotz hace ya varias décadas, debido a su capacidad de lograr importantes cambios en el trofismo muscular. Técnicamente se trata de corrientes de media frecuencia moduladas con señales de baja frecuencia: la corriente de frecuencia media tiene como objetivo la disminución de la resistencia o impedancia cutánea, permitiendo a la señal de baja frecuencia actuar en profundidad sobre la musculatura. El empleo de las corrientes rusas lejos está de pertenecer exclusivamente al campo de la rehabilitación, ya que estas corrientes fueron incorporadas a la estética debido a su capacidad de producir hipertrofia muscular, por lo que representan una importante herramienta en aquellos tratamientos en los que el objetivo se centra en la tonificación de músculos fláccidos o en la modelación de los contornos corporales.

Utilización de las corrientes rusas

Al igual que la corriente interferencial, las ondas rusas vencen la impedancia de la piel por su frecuencia elevada (alrededor de 2500 Hz.), permitiendo su acción a gran profundidad, sin alterar la sensibilidad cutánea. Debido a sus características, las corrientes rusas son empleadas cuando el objetivo perseguido es la obtención de altos niveles de fortalecimiento muscular, el cual en ocasiones es acompañado de hipertrofia de la musculatura estimulada. La importancia terapéutica de su utilización radica en su capacidad de lograr notables cambios en el trofismo y función muscular, ya que estas corrientes consisten en estímulos eléctricos mantenidos y uniformes, altamente tonificantes y a la vez modeladores del contorno corporal, razón por la cual esta modalidad eléctrica es elegida tanto en la Fisioterapia como en la Estética. Las corrientes rusas se utilizan en el abordaje de la musculatura cuya inervación se halla intacta, y mediante su aplicación es posible lograr un mantenimiento de la flexibilidad, reducción del grado de atrofia (por ejemplo, en zonas lesionadas) o estimulación del aumento de la fuerza muscular.

Las principales indicaciones de esta modalidad terapéutica son:


Atrofias por desuso.
• Periodos de inmovilización post-yeso.
• Fortalecimiento en procesos post quirúrgicos.
Procesos post traumáticos (contusiones, esguinces, etc.) con el objetivo de fortalecer la musculatura durante la etapa sub-aguda.
Hipertrofia muscular progresiva.
Rehabilitación deportiva.
Flaccidez y modelación de contornos corporales.
• Levantamiento e hipertrofia de glúteos.

DINÁMICA DE LAS SESIONES

La dinámica de las sesiones es la misma para ambos tipos de corriente, debido principalmente a que su acción terapéutica es similar. En la rehabilitación, la frecuencia de las sesiones debe ser diaria, variando el tiempo de las mismas según las características previas de la musculatura estimulada. Estas diferentes variables son especificadas en el apartado “Protocolos de tratamiento”. En el campo de la estética, por su parte, el tiempo de estimulación variará en función de la capacidad de respuesta del músculo o grupo muscular estimulado, pudiendo alcanzar valores altos (15 - 20 minutos) en aquellos pacientes entrenados o que practican deportes con cierta frecuencia. En pacientes sedentarios deberá trabajarse con tiempos prudentes, recomendándose incluso un trabajo muscular intercalado con periodos de pausa a los fines de otorgarle a los músculos involucrados en la terapia el tiempo necesario de descanso, evitando de este modo la aparición de fatiga muscular. En este tipo de pacientes se recomiendan dos series de 8 a 10 minutos, con descanso de 3 a 5 minutos entre cada serie.

CONTRAINDICACIONES

Es destacable lo seguras que resultan las corrientes interferenciales y las ondas Rusas, debido a que pertenecen al grupo de las corrientes bidireccionales, sin componente galvánico, disminuyendo así el riesgo de producir sensaciones displacenteras. Por otro lado, las características intrínsecas de su mecanismo de generación y origen, hacen que no existan molestias significativas que obliguen a discontinuar el tratamiento, y que ocasionen dolor.


• Pacientes portadores de marcapasos.
• Zonas de la piel que presentan heridas abiertas o micosis.
• Presencia de prótesis metálicas subyacentes de localización superficial, si el paciente experimenta sensaciones dolorosas.
Zona abdominal en pacientes embarazadas.
Procesos neoplásicos coexistentes.
Isquemia por insuficiencia arterial (*).
Úlceras varicosas (*).
Tromboflebitis (*).
Síndrome febril, Procesos infecciosos.
• Pacientes epilépticos.
• Sobre órganos de los sentidos.
• Zona genito-urinaria en caso que la paciente tenga colocado un DIU.

(*) Si bien se ha mencionado que el empleo de estas corrientes es aconsejable para lograr un estímulo circulatorio, estos tratamientos se aplicarán sólo en presencia de condiciones anatómicas y fisiológicas normales, pero bajo ningún punto de vista deberá realizarse electroterapia en zonas isquémicas por claudicación vascular ni ante presencia de patología de la pared vascular.


stem_cells_celulas_madre_20180720_80d8755b3b731c8760ea779e81b456ad

semcc_2019_9d7335ce9640ead6a9dd8eda2517fc19

aesthetic_marketing_cursosonline2017_7f99a7cb94d321306473e99ce67dc215

Copyright 2018 Medestetica | Todos los derechos reservados.